Grupo de Reflexión para hombres

¿Quieres formar parte de nuestros Grupos de Reflexión para hombres? Estas son las siguientes fechas donde se abrirán nuevos espacios:  

De agosto a diciembre 2021 (a partir del 1 de agosto)

Inscríbete en el siguiente formulario: https://forms.gle/dDQTANLnHk3vqgEJ7

Facilita: Psic. Tlacaelel Paredes Gómez

A partir del avance de los movimientos sociales y de la toma de conciencia que ha tenido la humanidad sobre los sistemas de desigualdades en las que vive inmersa, es necesario que se reflexione no solo en cómo estos sistemas se siguen manteniendo y perpetuando, sino en cómo producir un cambio tangible cultural, social y político (por medio de la acción y la incidencia) cuestionando y transformando la forma en cómo nos construimos como personas, cómo nos relacionamos con nuestro entorno, cómo nos vivimos en colectividad con el resto de la población y cómo políticamente podemos coexistir bajo ambientes inclusivos e igualitarios.

Hablando particularmente de las movilizaciones, exigencias y demandas que los movimientos feministas han realizado en varias partes del mundo, sobre todo, en días como el 8 o 9 de marzo y 25 de noviembre; muchos hombres –sobre todo jóvenes– han expresado su necesidad de que existan espacios donde no solo se sientan escuchados, sino que puedan trabajarse de forma personal y colectiva, partiendo del cuestionamiento de cómo nos construimos como hombres, dado que los tiempos actuales nos han puesto en evidencia que los modelos de masculinidad tradicional ya no encajan en las sociedades en las que actualmente vivimos y que buscamos construir mediante la igualdad y la inclusión.

¿Qué es un grupo de Reflexión?

Es un espacio (físico o virtual) que sirve como punto de encuentro entre hombres para conversar, dialogar, cuestionar, confrontar y trabajar aspectos de nuestra vida cotidiana que, como hombres, nos tocan y preocupan, por ejemplo: el cómo aprendimos a ser hombres, la identificación y el manejo de nuestras emociones, de la amistad y de nuestras relaciones afectivas, el hablar sobre nuestro proyecto de vida, del cómo nos cuidamos y con ello qué generamos en nuestros entornos inmediatos para la promoción de la salud, el cómo sumarnos y comprometernos con el trabajo doméstico y de Cuidados, visibilizar nuestras redes de apoyo y colectividad entre nosotros los hombres, identificar en todo momento la evolución del machismo, etc.

Socialmente, entre hombres hablamos de muchas cosas, pero rara vez nos sentimos cómodos hablando entre nosotros de temas personales o íntimos, por ejemplo: de los costos de vivir bajo el peso de la masculinidad tradicional, de nuestras emociones y sentimientos, de nuestros miedos, de nuestras necesidades, de nuestras enfermedades, de depresión, de los cuidados que brindamos a otras personas, etc. y que a su vez nos sintamos acompañados en el proceso. En gran parte, ese es uno de los objetivos principales de nuestros Grupos de Reflexión, pues es un espacio donde quienes asisten, construyen un ambiente de libertad para compartir sus vivencias, experiencias y sentires, mientras se nutre por la escucha, la confianza, la empatía, la cercanía, la confidencialidad, la intimidad y el apoyo mutuo entre sus participantes bajo la premisa de “Lo que aquí se dice, aquí se queda”.

Aunque es un espacio de escucha activa, de apoyo y contención, también es un espacio de confrontación con nuestras creencias, actitudes y comportamientos que a lo largo de nuestra vida han hecho daño a mujeres, a otros hombres y a nosotros mismos.

Objetivo del Grupo de Reflexión

Generar un espacio físico y/o virtual, desde una visión integral (con un enfoque preventivo) donde se reflexione en colectivo temas que nos competen como hombres. Todo ello abordado desde la Perspectiva de Género, los Derechos Humanos y desde las masculinidades que se gestan desde las disidencias.

Ejes rectores de nuestros Grupo de Reflexión

Perspectiva de género

“Es una visión científica, analítica y política sobre las mujeres y los hombres. Se propone eliminar las causas de la opresión de género como la desigualdad, la injusticia y la jerarquización de las personas basada en el género. Promueve la igualdad entre los géneros a través de la equidad, el adelanto y el bienestar de las mujeres; contribuye a construir una sociedad en donde las mujeres y los hombres tengan el mismo valor, la igualdad de derechos y oportunidades para acceder a los recursos económicos y a la representación política y social en los ámbitos de toma de decisiones”.

Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia.

Derechos Humanos

Conjunto de prerrogativas sustentadas en la dignidad humana, cuya realización efectiva resulta indispensable para el desarrollo integral de la persona. Este conjunto de prerrogativas se encuentra establecido dentro del orden jurídico nacional, en nuestra Constitución Política, tratados internacionales y las leyes. Los derechos humanos son derechos inherentes a todos los seres humanos, sin distinción alguna de nacionalidad, lugar de residencia, sexo, origen nacional o étnico, color, religión, lengua, o cualquier otra condición. Todos tenemos los mismos derechos humanos, sin discriminación alguna. Estos derechos son interrelacionados, interdependientes e indivisibles.

Masculinidades que se gestan desde las disidencias

Las masculinidades que se gestan desde las disidencias, miran al feminismo como marco de referencia para el trabajo político y colectivo, y como un espejo para el trabajo personal. Se aprende de la historia y el trabajo generado por las “nuevas masculinidades” pero se realiza una crítica de los remanentes que se conservan éstas de las masculinidades tradicionales (también llamadas hegemónicas, machistas o tóxicas) y así realizar una transformación integral al incorporar la interseccionalidad en sus discursos y modelos de reflexión. También se cuestionan y se trabajan las dinámicas socioculturales y de poder (androcéntricas y heteronormadas) que comúnmente están universalizadas, naturalizadas y normalizadas, abordando en todo momento, el cuestionamiento y desestructuración del poder, es decir: Cómo se concibe, cómo se construye, cómo se ejerce, cómo se retiene, cómo se transmite, cómo se perpetúa.

A diferencia de los grupos que se gestan desde las “nuevas masculinidades”, donde el trabajo se reduce solo a nivel individual y solo a detener violencias evidentes, como la violencia física, sexual o económica, el trabajo con hombres se realiza desde una visión integral a partir de tres ejes:

Lo personal: Que cada hombre se libere de la carga y de las consecuencias que conllevan vivirse desde la masculinidad tradicional, pero también el hacerse responsables de los daños directos e indirectos hacia otras personas: mujeres, niñas, niños, personas pertenecientes a grupos en situación de vulnerabilidad, otros hombres, hacia sí mismo y hacia la naturaleza, con un firme compromiso en cuestionarse y trabajarse para erradicar pensamientos, actitudes y comportamientos que propicien una reincidencia en las violencias ejercidas anteriormente.

Lo colectivo: Promover y generar ambientes sociales de paz, equidad e inclusión entre pares y entre grupos de personas.

Lo político: Creación de estrategias y políticas públicas encaminadas a alcanzar la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, eliminando cualquier modelo cultural, histórico y estructural que reproduzca el sistema patriarcal.

Este abordaje integral parte desde una visión ecológica y comunitaria, aunque el Facilitador comparte de forma profesional, elementos teóricos y metodológicos para llevar a cabo la sesión, uno de los puntos vitales de nuestros Grupos de Reflexión es la construcción del conocimiento a través de la colectividad, por medio de las reflexiones, aprendizajes y experiencias que comparten sus participantes y donde la clase social, lugar de origen, etnia, raza, diversidad sexual, identidad de género, nivel generacional, estatus migratorio, diversidad funcional, etc. juegan un papel importante para generar una mirada multidisciplinaria y diversa de las masculinidades.

Dicho conocimiento se construye de la siguiente manera:

Vivencia cotidiana   →  Identificar emociones y sentimientos  →   Visibilizar conductas  →  Revisar consecuencias  →  Reflexión teórica  →  Aterrizaje a la realidad  →  Pensamiento crítico  →  Darse cuenta  →  Resignificación  →  Construcción colectiva  →  Acción transformadora  →  Cambio personal  →  Práctica continua  →  Participación grupal   →  Incidencia política.

La importancia de los Grupos de Reflexión

El proceso para los hombres que buscan iniciar un trabajo personal es reconocer primeramente, qué es lo que quieren trabajar, a ese punto llegan conforme transcurren las primeras sesiones, salvo en casos muy concretos donde llegan sabiendo por qué llegaron a un grupo de reflexión. Y es a través de la escucha activa, el cuestionamiento de su sistema de creencias, actitudes y comportamientos, por medio de las herramientas metodológicas expuestas en el grupo, pero en muchos casos, el detonador para que un hombre se comprometa a trabajarse es cuando se ve “reflejado” en las experiencias de otro hombre, la forma en cómo se presentaron sus vivencias y la manera de haberlas solucionado o entendido (a ese proceso se le podría llamar como “el espejo de la otredad”). A partir de generar conexión con la otredad, se generan emociones y sentimientos que nos vinculan a identificarnos con ese hombre que comparte su experiencia y así poder animarse a contar su propia historia o a tener herramientas para poder solucionar su problemática.

En resumen, el proceso en el que los hombres comparten sus vivencias, puede sintetizarse de la siguiente manera:

Escucha activa → Cuestionamiento → Reflexión → Conexión → Reconocimiento → Vínculo  → Revelación → Revisión subjetiva → Retroalimentación → Interaprendizaje

Ese proceso influye a que se genere un espacio seguro donde los hombres pueden mirarse por dentro, y así compartir abiertamente sus experiencias y vivencias por medio de:

  • Compartir inquietudes y dudas
  • Reconocer emociones y sentimientos
  • Acompañamiento grupal y/o entre pares
  • Generar y fortalecer el crecimiento personal
  • Reforzar la autoestima
  • Encontrar entendimiento, empatía y comprensión
  • Hacerse responsable de sus actitudes y comportamientos
  • Vivirse como agente de cambio
  • Reconocer el poder de la colectividad

En relación a los grupos de atención e intervención, los hombres llegan a los grupos por recomendación o por el daño infligido a una tercera persona, generalmente la pareja o a hijas e hijos. Los sistemas judiciales remiten a los hombres a dichos grupos.

Como hombres, entendemos que no somos “culpables” de los sistemas de desigualdades históricos, culturales y estructurales, pero sí somos responsables de su reproducción, transmisión y perpetuación, tanto a título individual como colectivo y político. En Hombres Diversos, creemos que los Grupos de Reflexión para hombres son solo la punta de lanza para contribuir a la transformación en los hombres y así sumar para crear sociedades igualitarias, incluyentes y pacíficas.

¿Por qué solo para hombres?

Ante la duda constante de muchos hombres de si existen Grupos de Reflexión para mujeres, la respuesta es contundente: sí los hay, pero son gestionados, organizados y facilitados por mujeres y/o por colectivas feministas. El principio de separatismo en dichos grupos tiene como uno de sus objetivos principales, el de evitar que los hombres no lleguen a violentarlas bajo cualquier tipo o modalidad.

Por otro lado, lo que hemos observado cuando se realizan grupos de reflexión mixtos, es que generalmente, los hombres que van con sus parejas –por ejemplo–, tienden a recurrir a ellas para obtener aprobación de que están cambiando, de que algunos temas “no les aplica” (por ejemplo, que no son violentos, que son diferentes o que son “buenos”), “validando” algún comportamiento en particular, esa validación ocurre en ocasiones, a través de la manipulación emocional o afectiva.

A veces, en los grupos mixtos, se genera la tendencia a “racionalizar” el conocimiento en lugar de “incorporarlo” a la vida cotidiana, dicha incorporación del conocimiento se logra muchas veces, cuando se comparten experiencias desde la confianza, la cercanía y la intimidad de los asistentes a los grupos. Es decir, en grupos solo de hombres o solo de mujeres, se empieza a ver en cada participante, una fuente de apoyo, contención a través de conexiones y atenciones. En los grupos separatistas se empiezan a establecer relaciones íntimas entre pares, pero al margen del grupo. En el caso de los Grupos de Reflexión para hombres, desde nuestra experiencia, si hay mujeres presentes, los hombres rara vez ven e identifican a otro hombre como fuente de atención y apoyo. En resumen, los grupos mixtos no tienen el componente de cercanía, confidencialidad e intimidad que propician los grupos separatistas.

La intimidad entre pares (es decir, entre hombres o entre mujeres) es un punto vital en la comprensión y la profundización de relaciones interpersonales (familiares, de amistad o de pareja). El compartir momentos de cercanía, confidencialidad y de intimidad se convierte en algo novedoso para muchas personas –especialmente en hombres­–, donde, históricamente, se nos ha enseñado a estar en competición permanente.

Los ambientes de cercanía, confidencialidad e intimidad en los grupos separatistas, propician en gran medida, un trabajo profundo y efectivo tanto de nuestras emociones y sentimientos, como de nuestras creencias, actitudes y comportamientos. Pero, aunque existe la creencia, muchas veces generalizada de que los hombres nos sentimos con más confianza trabajando con nuestro enojo que con nuestra tristeza, lo que hemos visto en muchos grupos es que tanto el enojo, como la tristeza (al igual que con el resto de las emociones y sentimientos) son igualmente difíciles de identificar y de manejar para nosotros. Por la manera en cómo hemos aprendido a ser hombres, tendemos a expresar una forma de “emoción intelectualizada” cuando empezamos a sentirnos vulnerables. Es por eso que hemos conocido a muchos hombres que se sienten incapaces de expresar cómo viven sus emociones y sentimientos hasta que se generan estos ambientes de cercanía con otro hombre.

Para trabajar con grupos mixtos, ponemos a disposición nuestros cursos, talleres y capacitaciones.

¿Quiénes pueden facilitar grupos de hombres?

Creemos que tanto hombres como mujeres pueden ser facilitadores en Grupos de Reflexión. Sin embargo, lo recomendable es que en un primer momento este proceso sea abordado por hombres, y posteriormente, cuando ya se ha dado una sensibilización básica y si los participantes así lo desean, se incorporen las facilitadoras mujeres, sobre todo en temas específicos como feminismos, sexualidad de la mujer, entre otros.

Así como se respeta que haya grupos para mujeres desde una visión separatista, lo recomendable en los Grupos de Reflexión para hombres es que sean los mismos hombres que se trabajen por ellos, entre ellos y para ellos. Aunque algunas sugerencias han sido que en las sesiones esté presente alguna mujer (preferentemente feminista) para asesorar o intervenir, creemos que no es la estrategia adecuada, pues en nuestra experiencia en facilitar grupos, se rompe con el ambiente de confidencialidad e intimidad que entre hombres puede generarse.

Otro punto muy importante es que se recomienda encarecidamente que el facilitador también haya pasado por un grupo de reflexión para trabajarse. No basta nada más con la teoría, la parte vivencial y emocional en el trabajo personal y colectivo es crucial, pues si no interioriza en su vida los estudios y las experiencias en torno a las masculinidades, lo más seguro es que facilite desde los prejuicios de género o su facilitación tenga un corte supremacista, mitopoético, masculinista o anti-feminista sin que se de cuenta.

¿Qué temas se trabajan en nuestros Grupos de Reflexión?

Temario Temporada 1

  1. Cómo aprendimos a ser hombres
  2.  El uso del poder en las relaciones de género
  3.  Igualdad entre mujeres y hombres
  4.  Identificación y manejo de emociones
  5.  Violencia y machismo
  6.  Violencia en el noviazgo
  7.  Amistad y complicidad
  8.  Acoso y hostigamiento sexual
  9.  Sexualidad
  10.  Diversidad sexual
  11.  Depresión
  12.  Paternidades
  13.  Proyecto de vida
  14.  Interseccionalidad
  15.  Cuidado y promoción de la salud
  16.  Resolución de conflictos
  17.  Relaciones familiares y sociales
  18.  Trabajo doméstico y de Cuidados
  19.  La evolución del machismo
  20.  Redes de apoyo entre hombres

Temario temporada 2

(Próximamente)

Temario Temporada 3

(Próximamente)

“Siendo hombres, hemos respondido al movimiento de las mujeres de formas muy diferentes. Algunos lo ignoraron, pensando que desaparecería. Otros consideraron que era una peligrosa distracción del tema central de las políticas de clase. Otros estaban simplemente entusiasmados por el movimiento de mujeres, pero todos nosotros, de una manera u otra, estábamos aterrados y confundidos por éste, tan pronto como trastoco la realidad cotidiana de nuestras relaciones personales”. 

Victor Seidler